Policiales

Caso Tapia: detalles de la investigación que permitió esclarecer el violento asalto

Cómo se desarrolló el hecho que terminó con la muerte de Darío Tapia y los detalles en la investigación encabezada por Fernando Berlingeri que permitieron esclarecerlo.

“Ahora sí te mato”, le dijo uno de los dos asaltantes al dueño del corralón Los Pumas cuando, en un descuido, se dejó ver el rostro. La amenaza del delincuente tenía su propia explicación: un tiempo atrás había ido a comprar materiales para terminar de construir una casa. Ese dato y la combinación con videos captados por cámaras de seguridad permitieron esclarecer el robo del 18 de diciembre que terminó con Darío Tapia (26), familiar del propietario del lugar,  baleado en el rostro, herida que derivó en su fallecimiento en la tarde del jueves.

La investigación encabezada por el fiscal Fernando Berlingeri logró dar con el asaltante, identificado como Facundo Carrizo (40), y con su cómplice, su hermano David Carrizo (36), quienes desde la misma semana del hecho permanecen detenidos y ya con prisión preventiva dictada por la Justicia de Garantías. Para llegar a los hermanos Carrizo, el fiscal Berlingeri, ató distintos cabos sueltos que quedaron tanto en la escena del crimen como en la memoria de las víctimas, además del vital testimonio de algunos vecinos que fueron fundamentales para localizar la vivienda de los autores del brutal asalto.

Tal como se informara en diciembre, todo se inició pasado el mediodía en el corralón de Fortunato de la Plaza al 9100, en el límite de los barrios Las Heras y Bosque Grande. Allí el grupo familiar propietario del comercio (su pareja, su hermano y Tapia, su hijastro) almorzaba cuando fue sorprendido por el ingreso de los hermanos Carrizo, quienes, armados y con los rostros cubiertos, exigieron la entrega del dinero de la recaudación. Para intimidar a las víctimas, uno de los delincuentes efectuó un primer disparo y obligó a todos arrojarse al piso. Tapia quedó agachado pero recibió un culatazo en la cabeza.

Cuando el mayor de los hermanos Carrizo llevó al dueño hasta una oficina para tomar el dinero, unos 600 mil pesos de la recaudación matutina, en un descuido se descubrió el rostro. La víctima alcanzó a verlo y eso hizo que asaltante la amenazara: “Ahora sí te mato”. Es que un tiempo atrás Carrizo -quien ya había dejado la cárcel- había comprado materiales en el corralón y el mismo dueño había hecho el traslado hasta una casa de Tripulantes del Fournier al 9400.

Lo cierto es que mientras se profería la amenaza, en el otro sector del corralón, Tapia había comenzado a forcejear con el restante delincuente. Según la hipótesis fiscal, Facundo Carrizo regresó al lugar y efectuó entre tres y cinco disparos, uno de los cuales impactó en el rostro de Tapia, provocándole heridas de extrema gravedad.

Tras el ataque, según el relato de los damnificados y testigos, los hermanos Carrizo escaparon en un Volkswagen Gol verde conducido por un tercer integrante de la banda. La investigación permitió rastrear el vehículo mediante cámaras de seguridad de la zona y del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), y confirmar que se trataba del auto descripto por las víctimas.

A partir de ese momento, el fiscal Berlingeri y la comisaría decimosexta trabajaron con la posible identidad positiva de Facundo Carrizo, la dirección del envió del flete de tiempo atrás, las características del auto y otros testimonios. Finalmente el fiscal pidió allanamientos y la policía llevó a cabo allanamientos en una casa de San Salvador al 8600, donde  fueron detenidos los hermanos Carrizo y en el patio encontraron el Volkswagen Gol verde utilizado en el asalto.

La causa fue inicialmente caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego, en sentido impropio, en concurso ideal con tentativa de homicidio criminis causa. Con la muerte de Darío Tapia, el fiscal deberá esperar los resultados de la autopsia para saber si el deceso de Tapia tiene vínculo directo con la herida en el rostro. En ese caso se recaratularía el expediente como homicidio criminis causa, figura que prevé pena de prisión perpetua.

Hermanos en problemas

Facundo Raúl Carrizo, señalado como quien efectuó el disparo que hirió de muerte a Darío Tapia, había sido condenado a cuatro años de prisión en el marco de un juicio abreviado tramitado ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3, con vencimiento de pena el 21 de agosto de 2025. En ese acuerdo se tuvo por acreditado que, en septiembre de 2020, Carrizo realizó un “boquete” en la pared de una vivienda ubicada en Tripulantes del Fournier al 9400 y sustrajo bicicletas, herramientas y electrodomésticos. Causalmente, ese domicilio está en la cuadra donde había realizado una obra con los materiales de construcción comprados en Los Pumas.

Horas después, amenazó de muerte a un vecino con una cuchilla de cocina al intentar vender parte de lo robado y también quiso agredirlo con una varilla de hierro. Asimismo, durante el proceso penal por esos hechos, la Justicia reconoció su participación en el hurto de un automóvil Chevrolet Onix el 7 de agosto de 2021 y vendido dos días más tarde a través de Marketplace de Facebook.

Su hermano, en tanto, el 19 de febrero de 2015, fue condenado por el Juzgado en lo Correccional N° 1 a la pena única de siete años de prisión de cumplimiento efectivo. La sanción comprendió ocho meses de prisión por el delito de encubrimiento, en el marco de la causa N° 7535, y seis años y ocho meses de prisión por robo agravado por el uso de arma de fuego, pena impuesta originalmente en la causa N° 4136, tramitada ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3, con sentencia dictada el 14 de mayo de 2009.

Además, se ponderaron las características del hecho, el exceso de violencia ejercido sobre las víctimas y la existencia de un conocimiento previo entre el imputado y los damnificados, circunstancias que agravaron su situación procesal.

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